LA ÉTICA EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
Los medios de comunicación son instrumentos muy valiosos para el cumplimiento de la Gran
Comisión cuando están bien utilizados. Pero se convierten en instrumentos de deshonra para la causa
de Cristo por falta de ética. La ética estudia los actos morales, sus fundamentos y cómo se vinculan en
la determinación de la conducta humana.56
La ética cristiana se caracteriza por tener como fundamento los principios divinos expresados en la
palabra de Dios. Leemos por ejemplo el consejo del apóstol Pablo a Timoteo: “Esto te escribo, aunque
tengo la esperanza de ir pronto a verte, para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de
Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad” (1 Timoteo 3: 14,15).
La ética cristiana aplicada a los medios de comunicación es aquella que orienta la conducta del
comunicador cristiano en su relación con los oyentes, televidentes, cibernautas y lectores, inconversos
o creyentes, de su denominación o de otras, y con la sociedad en general. Podríamos parafrasear el
mismo texto bíblico de la siguiente manera: “Esto te escribo… para que sepas cómo debes conducirte
en los medios de comunicación, que son la “vidriera” de la iglesia del Dios viviente, defensores y
difusores de la verdad”
Tomando en cuenta este punto de partida y siendo que los medios de comunicación tienen como
misión fundamental llevar el mensaje del Señor Jesucristo a los que aún no lo conocen, deberíamos
tener muy en cuenta:
1. ALGUNAS COSAS QUE NO SE DEBEN HABLAR
a. Las intimidades de la iglesia: En la iglesia ocurren cosas hermosas, pero lamentablemente a veces se
comentan en los medios las “bochornosas” Hacer esto causa mucho daño al evangelio de Cristo;
es como si uno de los esposos va a los medios masivos a comentar las intimidades del matrimonio.
Es una violación total a la ética.
Muchas personas no vienen a la iglesia precisamente por estas cosas.
b. Malos comentarios de otras denominaciones: Es común en nuestros días escuchar a comunicadores
cristianos hablar mal de otras denominaciones. Eso provoca gran confusión a todos pero especial -
mente a los que aún no conocen al Señor. Dan la apariencia de rivalidad y de estar haciendo
proselitismo religioso más que verdadero interés en anunciar las buenas noticias del reino de Dios.
c. Malos comentarios de siervos de Dios: Nadie niega que haya indignos representantes del evangelio;
pero nunca debemos hacer comentarios acerca de los mismos en los medios masivos. De esa
manera, las personas que aún no conocen al Señor, no tendrán confianza en acercarse a siervos fieles
del Señor y que, ¡gracias a Dios, hay muchos!
d. Lenguaje chabacano: No estamos en la intimidad, ni en la calle, ni en la cancha de fútbol…
¡y aunque lo estuviéramos! ¡Somos hijos de Dios y debemos cuidar nuestro lenguaje! Debemos
hablar con naturalidad, sencillez, cortesía, buen gusto, educación… No debemos comentar al aire
si ocurrió algo incorrecto o indecente dentro del medio en que estamos, porque nos están escu -
chando o viendo millones de personas ¡y aunque no lo estuvieran!
e. Hablar en lenguas: Las personas que no conocen al Señor se ríen de nosotros pensando que
“inventamos” un idioma para parecer más espirituales, o peor aún, dicen que deliramos, que
estamos locos. No importa si hablan mal de nosotros, pero eso deshonra la causa de Cristo.
Nosotros sabemos que esto es un don del Espíritu Santo, y por lo tanto: “no demos lo santo a los57
… ni echemos sus perlas delante de los…, no sea que la pisoteen” (Mateo 7:6)
f. Hacer hablar a los poseídos: Esto es lo más aberrante que escuchamos en radio o televisión. Los
medios son para que hablemos los hijos de Dios y no los demonios. Además, la gente se asusta de
esas experiencias que son reales, pero no son para los medios sino para la iglesia. El Señor Jesús los
reprendía y hacía callar a los demonios, ¡y algunos comunicadores cristianos los hacen hablar en
radio y televisión!
g. Reprender a los demonios: Los medios son para hablar a la gente, especialmente a los que no
conocen al Señor. Algunos pastores o evangelistas reprenden y atan a los demonios por radio o
televisión. La gente que no conoce de temas demoníacos piensan que estamos haciendo una repre-
sentación teatral para llamar la atención, que hablamos al aire, que deliramos… ¡Atemos a los
demonios fuera de micrófono o de cámara!
La palabra de Dios dice: “Y todo que hagan, sea de palabra o de hecho, háganlo todo en el nombre
del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él” (Colosenses 3:17) ¿Honramos al Señor
haciendo todas estas cosas delante de un público que no entiende nada de lo que hacemos, o nos
exponemos a la burla de los que no conocen las cosas de Dios? Pensemos y meditemos; busquemos la
sabiduría de Dios al servirle en los medios de comunicación.
2. ALGUNAS COSAS QUE NO SE DEBEN HACER
a. Utilizar la radio o la televisión como teléfono particular: diciendo por ejemplo de una persona en
particular: “La hermana fulana hace tres semanas que no viene a la iglesia. ¡Hermana, te animamos
a venir al culto este domingo!” Se debe hablar por teléfono a esa persona individualmente; primero
para no delatar su situación personal, y segundo, ¡qué le interesa al público en general una situación
particular de alguien que ni siquiera conoce!
b. Utilizar sermones ajenos: sin mencionar la fuente y atribuirse uno la autoría de ese mensaje. Es una
falta de honestidad, de ética y de respeto al autor del material, a menos que hayamos tenido su
consentimiento para compartirlo y mencionarlo.
c. Exagerar las cantidades: de una cruzada evangelística, de un culto, o cualquier actividad. Es una
mala costumbre que abunda en nuestros días la de dar una falsa información para hacer aparecer
dicha actividad como muy importante. Es una falsa información y una violación a la ética.
La palabra de Dios dice: “Miren, pues, con diligencia cómo andan, no como necios sino como
sabios… Por tanto, no sean insensatos, sino entendidos de cuál es la voluntad del Señor”
(Efesios 5: 15,17) .
3. ALGUNAS COSAS QUE NO SE DEBEN PEDIR
a. No se debe pedir dinero al público: aunque el fin sea muy noble, como sostener el ministerio radial
o televisivo. Las personas que no conocen el evangelio piensan que el objetivo de hablar del Señor58
en los medios es conseguir dinero. ¡La obra del Señor debe ser sostenida por los hijos de Dios, y se
puede hacer contactos personales! Pedir al público en general ¡es una falta de ética!
b. No se debe pedir cosas para los conductores: como biscochos, galletitas, tortas… Hacer esto no
hace más que mostrar la falta de decoro por parte de los que hacen el programa. Si alguien les trae
algo, ¡gracias a Dios! Pero, ¿pedirlas públicamente? ¡Es una falta de ética!
La palabra de Dios dice: “Y todo lo que hagan, háganlo de corazón, como para el Señor y no para
los hombres; sabiendo que del Señor recibirán la recompensa, porque a Cristo el Señor sirven”
(Colosenses 3: 23,24).
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