COMUNICACIÓN RADIAL - B2

BLOQUE 2: Medios y Estrategia para la Gran Comisión



Módulo: La Radio y el Mensaje sin Fronteras


TAREAS PREVIAS A LA ELABORACIÓN DE PROGRAMAS DE RADIO 

Ciertos estudiantes de medicina decidieron producir un video que mostrara el desarrollo de una
cirugía. Con la mejor intención compraron una videocámara de la mejor calidad. La montaron sobre un
trípode, la dejaron fija y la pusieron a grabar. A pesar de las buenas intenciones y el esfuerzo en la
cirugía, los resultados de la grabación fueron muy deficientes. Les faltó estudiar las nociones elemental
es de la producción de un video para lograr un resultado aceptable. Algo similar ocurre en la
producción de los programas de radio o televisión cuando se desconoce completamente o no se toman
las nociones elementales para obtener mejores resultados.


“La producción” es el trabajo de producir o elaborar un programa en que se organiza el mismo y se
distribuyen las tareas para su realización.
Esta responsabilidad es compartida por un grupo al cual también se lo conoce como “la producción”
debido a las tareas que realiza. Todos trabajan con el acompañamiento y dirección de “un productor”.
Veamos algunos detalles:




1. LA PREPRODUCCIÓN DEL PROGRAMA

“La preproducción” es la etapa prelimitar, lo primero que se hace al intentar producir un programa
de radio o televisión. Durante la misma se definen dos aspectos fundamentales: De qué se trata el
programa, cuál será su objetivo, a quién irá dirigido, etc. y bajo cuál formato se producirá el mismo.
Para eso es necesario:

a. Contar con un equipo multidisciplinario: Investigadores, entrevistadores, musicalizadores, sonidistas,
locutores, conductores, etc. etc., con la finalidad de determinar:

b. Qué plan se va a seguir en el programa: (formato, duración, frecuencia de emisión, en vivo o
grabado, etc. etc.)

c. Qué temas se van a desarrollar: Si en cada programa se va presentar un tema y concluirlo, o a través
de una serie de programas que sigan una misma temática, etc.

d. Qué invitados van a participar del mismo (médicos, abogados, psicólogos, pastores, cantantes, etc.)

e. Qué investigación se hará acerca de los temas que se desarrollarán (histórica, geográfica, social,
cultural, estadística, bíblica, etc.)

f. Qué investigación de la potencial audiencia se hará (interés de la gente, idiosincrasia de la población,
nivel cultural de la misma, etc.)

g. Qué distribución de tareas permanentes u ocasionales se harán (con los participantes del equipo
multidisciplinario)

h. Cuando tengamos definidos todos estos temas: pasaremos a la elaboración propiamente dicha del
programa, es decir:



2. LA PRODUCCIÓN DEL PROGRAMA

“La producción” es la realización de las tareas planificadas en la preproducción. Muchas veces no
se logra exactamente lo acordado por la imposibilidad de participar algunos invitados, la falta de alguna
información, etc. lo cual implica que “La producción” o “La productora” del programa tenga que decidir y evaluar:
a. Algunos cambios necesarios: debido a contratiempos, imposibilidades, problemas, etc.
b. Evaluar nuevamente: sobre la producción del programa planificado previamente.
c. Hacer decisiones concretas: debido a los cambios, imposibilidades, etc.
d. Fijar los días y horarios: de grabación o pregrabación del programa.
e. Edición “en caliente” que es grabado como si el programa estuviera saliendo al aire; cuando termina
el programa está completamente editado.
f. Edición en vivo, con “insert” (inserción) de publicidad si tuviera, auspicios, etc.


3. LA POSTPRODUCCIÓN DEL PROGRAMA

“La postproducción” o “en frío” es la edición posterior de los bloques con los participantes.
El editor (que es un técnico que se dedica a esa tarea), después le agregue la introducción, los temas
musicales en las pausas, el cierre del programa, etc.

a. En la postproducción de un programa: también se edita una entrevista, por ejemplo, quitando los
fragmentos que se desean omitir.

b. En esta tarea también se decide el orden: de aparición de las entrevistas, eliminar algún fragmento
de la grabación del programa de importancia secundaria.

c. También se pueden acortar temas musicales: que fueren muy extensos, según el tiempo que se dis-39
ponga para el programa.

d. Se pueden incorporar efectos especiales: si fueran necesarios, por ejemplo en un programa infantil
se puede agregar sonidos de la naturaleza, el silbato de un tren, etc.



CONTENIDOS Y FORMATOS DE PROGRAMAS

Los cristianos evangélicos generalmente hacen pura y exclusivamente programas religiosos.
Lamentablemente las personas que no tienen interés en el evangelio no escuchan ni miran esos
programas. Sin embargo hay una gran variedad de contenidos y formatos de programas muy interesantes que pueden ser utilizados como “estrategia” para captar la atención, y de esa manera hacerles escuchar el mensaje de Dios. Veamos algunos ejemplos de programas:

a. Culturales: con música clásica o de grandes orquestas, literatura, costumbres, etc.

b. Científicos: presentando descubrimientos, inventos, información interesante, etc.

c. Educativos: que trate sobre las alternativas de educación a distancia, presencial, nuevas carreras, test
vocacionales, etc.

d. Sociales: que hable sobre la realidad de la sociedad actual, su problemática, posibles soluciones etc.

e. Salud: que hable sobre la salud de la mujer, el niño, tratamientos, sugerencias y consejos útiles, etc.

f. Musicales: presentando temas, sus autores, sus intérpretes, motivos que los llevaron a componer
dichos temas, etc.

g. Periodísticos: con informaciones y noticias de actualidad, datos útiles para estudiantes, jubilados etc.

h. Entretenimientos: con acertijos, curiosidades, investigaciones, novedades, etc.

i. Religiosos: con temas evangelísticos, de aliento y esperanza, promesas de Dios a los que ponen su
confianza en él, etc.



ESTRATEGIAS PARA ATRAER LA ATENCIÓN

En general las personas que no simpatizan con temas espirituales no escucharán programas
evangelísticos a menos que estén pasando por una situación muy especial de crisis emocional, matrimo-
nial, económica, etc. Por esa causa debemos utilizar estrategias con temas que les interesan para captar
su atención y sutilmente ir presentando las alternativas espirituales que Dios ofrece.

Nuestras estrategias deben ser:
a. Captar la atención con temas de interés general.
b. Despertar el interés con temas con los cuales se identifiquen.
c. Ser pertinentes, apropiados, presentando temas de actualidad.
d. A pesar de suplir necesidades reales, ser interesantes al presentar los temas.



COMBINACIÓN DE TEMAS PARA PROGRAMAS

a. Testimoniales: de personas que hayan pasado por situaciones límites y cuenten sus experiencias y
cómo salieron de las mismas.

b. Documentales: de hechos ocurridos con audio natural, combinados con relatos “en off” por ejemplo.
“En off” significa que se escucha el relato pero no se lo ve al relator.

c. Narrativos: de hechos relatados por uno o más locutores o expositores que realcen o dramaticen las
expresiones.

d. Dramas: en forma de radioteatro, representaciones breves, etc.

e. Educativos: didácticos y prácticos, con explicaciones claras y sencillas.



ESTRUCTURA Y ELABORACIÓN DE PROGRAMAS RADIALES

Nuestro Señor Jesucristo nos ordena: “Vayan por todo el mundo y prediquen el evangelio a toda
persona” (Mr. 16:15) ¿Cómo cumplir esta orden literalmente a menos que utilicemos los medios de
comunicación masiva? Esto impone la necesidad de prepararnos para usar la radio y la televisión, y
definir nuestra meta que debe ser la evangelización. 

Así como un misionero se prepara para ir al campo misionero, un comunicador cristiano que pretenda cumplir la Gran Comisión se debe preparar consciente y responsablemente para ocupar estos medios de tanto alcance. Veamos entonces algunos conceptos elementales de cómo estructurar y elaborar programas radiales y televisivos.



1. LA CORTINA MUSICAL

a. Es imprescindible. Es la música que se utiliza al comenzar y finalizar un programa sobre la cual uno
o más locutores presentan el programa. En televisión se puede prescindir de locución y reemplazarla
por imágenes o palabras escritas, pero la cortina musical es imprescindible. Esta debe ser preferen-
temente instrumental y si fuera cantada, la locución debiera estar en los intervalos instrumentales
para evitar la superposición de mensajes (hablado y cantado)

b. Sin superposición auditiva. Visualmente, si colocáramos dos imágenes superpuestas (transparencias
o diapositivas), y las proyectáramos en una pantalla veríamos dos imágenes sin saber a cual prestarle
más atención, o trataríamos de atender a la que nos interesa más. Auditivamente ocurre lo mismo;
si utilizamos una cortina cantada, a veces con más volumen que la locución, los oyentes o televidentes
prestarán más atención a la misma que a la presentación hablada que es lo que interesa.

c. Debe ser instrumental. Por eso, reitero, la cortina musical debe ser preferentemente instrumental.
Además, se debe buscar una cortina que tenga el ritmo o velocidad que la o las personas que
desarrollarán el programa. Si el mismo es pausado, meditativo, la cortina tendría que tener esa
característica; por el contrario, si el programa es rápido, dinámico, la cortina musical también tendrá
que tener esa característica.



2. EL LOCUTOR PRESENTADOR

a. Alguien que no sea el conductor. Es preferible que sea alguien con una voz diferente al conductor
o conductores del programa, y si éstas son voces masculinas, lucirá mejor una voz femenina o
viceversa. Debemos tener en cuenta que la presentación de un programa es el primer impacto que
tiene el receptor del mismo. La primera impresión es la que impacta o decepciona, y es muy difícil
revertir después esa impresión por más esfuerzo que se haga.

b. Que tenga buena dicción. Quienes presentan un programa deben hablar bien, con buena dicción,
pronunciación y además tener gracia, para que la audiencia le preste atención con agrado. Los
conductores del programa deben reunir también estas condiciones, no obstante se espera más del
locutor presentador ya que de él depende el interés del público. No es lo mismo coordinar un culto
en la iglesia que presentar un programa de radio o televisión.



3. LA APERTURA GRABADA

a. Es imprescindible tener grabada en un Pendrive para radio o  para televisión la apertura del programa.
La misma debe ser hecha en un buen estudio de grabación con la mayor calidad de audio e imagen
posible. Y como medida preventiva se debe utilizar una copia de la misma, guardando el original por
si se llegara a dañar la copia. La apertura grabada es necesaria para evitar variaciones de un programa
a otro o no verse en serias dificultades en el caso de que quienes presentan el programa estén
ausentes o con dificultades en la voz.

b. Convienen “los tabiques”
·En ese mismo Pendrive, a continuación de la apertura, también conviene tener grabados algunos
“tabiques”, es decir, recordatorios del nombre del programa, conductor o conductores, propuestas
del programa, etc. para emitirlos al comenzar un nuevo bloque. Debemos tener en cuenta que
muchas personas no comienzan a escuchar o ver el programa desde el comienzo y los “tabiques”
ayudarán al público a enterarse qué ofrece el mismo e interesarse en seguir escuchando o viendo.

En el Pendrive de apertura debe estar:
·El rótulo con la identificación o contenido de cada pista o track para facilitar la utilización al
operador del medio en que hacemos el programa en vivo o del estudio donde pudiéramos estar
grabando.

·La cortina o fondo musical con las características que ya hemos mencionado para utilizarla en
algunos momentos del programa. Puede ser la cortina inicial o una melodía diferente, generalmente
suave para los momentos de meditación o cuando se lee un poema.

·El auspicio que dice quien presenta o auspicia el programa. A veces el programa es presentado por
una iglesia pero auspiciado por firmas comerciales. Es una buena estrategia dejar esto para el final
del programa para no perder a los potenciales oyentes o seguidores que no simpatizan con el
evangelio.

·El nombre del programa. Se procurará que no sea “religioso” para evitar que la gente que no
simpatiza con el evangelio cambie de estación o canal. Conviene utilizar nombres breves que des-
pierten interés o sean neutrales. Por ejemplo: “El rincón de Mónica”, “Compartiendo la Mañana”,
“Aprendamos a Cuidarnos”, etc.

·La propuesta del programa, es decir lo que ofrece, el contenido del mismo, expresado en una frase
interesante pero breve. Por ejemplo: “Un programa de radio de 30 minutos, con temas de
actualidad desde una perspectiva positiva y alentadora” Como vemos, también puede incluir la
duración y frecuencia del programa de emisión (diaria, semanal, etc.)

·La transición, es decir el paso de la propuesta del programa a lo que el oyente o el publico puede
obtener del mismo. Por ejemplo: “Comparta con nosotros este tiempo y descubra hoy la respuesta
para su necesidad”

·El nombre del conductor o de los conductores. Es necesario que los oyentes o seguidores sepan
quiénes son las personas que les están hablando. Se debe decir simplemente los nombre de los
conductores, sin anteponerle “el hermano”, “el diácono”, “el obispo”, etc. porque el público al que
queremos alcanzar no entiende esta terminología y puede pensar que el programa va dirigido exclu-
sivamente a los evangélicos.

·La duración de la apertura. Para una programa de 30 minutos de duración por ejemplo, es suficiente
un minuto aproximadamente o menos aún si fuera posible.

·El comienzo del programa propiamente dicho se realiza inmediatamente al terminar la apertura del
mismo, bajando suavemente la cortina musical inicial y habilitando el micrófono al conductor o
conductores.



4. EL FONDO MUSICAL EN ALGUNOS BLOQUES

a. Debe ser instrumental como la cortina inicial, pero no se debe utilizar durante todo el programa
porque puede resultar monótono, aburrido y cansador.

b. El fondo sólo en partes. Es conveniente utilizar fondo musical suave durante un bloque de medita-
ción, en la lectura de un poema, poesía o salmo.

c. Es innecesario y de mal gusto utilizar fondo musical mientras se desarrolle una charla, entrevista o
diálogo, resulta innecesario y de mal gusto.

d. ¡Cuidado con el ritmo de fondo!
La cadencia o ritmo del fondo musical debe estar en armonía con la voz de quien esté hablando, y
tener las siguientes características:

  • Debe ser lento para meditaciones o lectura de poemas.
  • Deber ser dinámico para monólogo rápido.
  • Debe tener menor volumen que la voz hablada.

e. Algunas alternativas válidas. Puede utilizarse música instrumental de temas cristianos o seculares
decorosos, o música clásica.




5. LAS CARACTERÍSTICAS DEL PROGRAMA

a. No comenzar con la Biblia. Se aconseja como estrategia no comenzar con un pasaje de la Biblia,
sino con temas de actualidad y de interés general que atraiga la atención al público (estrés, depre-
sión, soledad, suicidio, etc.)

b. Invitar a profesionales. Para tratar esos temas es necesario invitar a profesionales idóneos (psicólogos, psiquiatras, médicos, abogados, etc.) Esto le dará mayor prestigio al programa y será más creíble para los oyentes, televidentes o seguidores.

c. ¡Cuidado con los profesionales! Si los profesionales son evangélicos no tendremos problemas éticos
o contrarios a nuestros principios cristianos. Si no son evangélicos tenemos que hablar previamente
con ellos y aclarar nuestros principios para que no toquen esos aspectos. Por ejemplo, si hablamos
de sexo, desde nuestra perspectiva la castidad es la mejor decisión, en cambio para otros es el uso
de preservativos.

d. Nosotros debemos conducir. Debemos tener en cuenta que el invitado no debe introducir temas por
su cuenta sino responder al interrogatorio o entrevista hecha por nosotros. El control del programa
debe mantenerse en nuestras manos. Una alternativa muy efectiva es grabar previamente la entrevista
y editarla si fuera necesario para quitar las partes que no queremos que salgan en el programa.

e. No debemos perder el propósito. Recordemos que los temas de interés general propuestos en el
inciso (a) son sólo para atraer el interés del público, pero si sólo hablamos de esos temas no
cumpliremos nuestro objetivo evangelístico y misionero. No obstante, es conveniente presentar el
evangelio desde una perspectiva más temporal que eterna. A las personas que aún no conocen al
Señor tienen mayor interés de solucionar sus problemas actuales; recién al conocer a Jesús comien-
zan a interesarse en la perspectiva eterna del evangelio.

f. Debemos tener objetivos definidos. Al producir un programa tanto de radio como de televisión es
aconsejable fijarnos objetivos definidos. Es decir, hacer un programa exclusivamente para niños, o
para adolescentes, jóvenes, mayores, ancianos, universitarios, etc. Es imposible pretender llegar a
“todos” con un mismo programa.

g. En radio o Youtube “no se predica” En radio o televisión no hay lugar para sermones, eso pertenece al púlpito y al ámbito del templo, aunque muchos actualmente no tomen en cuenta esos aspectos por44
desconocimientos o por comodidad de grabar los cultos o las cruzadas evangelísticas. En los medios
de comunicación no se predica, se da el mensaje en forma hablada, coloquialmente, como si un
amigo le estuviera hablando al oyente o televidente.

h. La duración de los mensajes. Otro aspecto muy importante es la duración de los mensajes. En un
culto debemos predicar 30 minutos aproximadamente según la Homilética, aunque a veces nos
excedemos bastante a ese tiempo. Pero es difícil que alguien se levante y salga de la reunión si el
sermón se prolonga o es cansador. Además, la gente que va la iglesia ya va predispuesta a invertir
ese tiempo en el culto. Pero si un mensaje radial o televisivo se prolonga ese tiempo, corremos el
riesgo que la gente cambie de estación o de canal si no les interesa el tema. Por ese motivo un
mensaje en los medios dirigido a personas que aún no conocen al Señor, es aconsejable que no se
exceda de los 5 o 7 minutos.

i. Los temas para abordar. Para el púlpito hay una gran variedad de temas a tratar, pero en los medios
de comunicación si pretendemos alcanzar a los que aún no conocen a Cristo como Salvador y Señor,
es preferible que el tema básico sea el evangelístico con mucho aliento y esperanza para que pueda
ser interesante, asimilado y “digerido”.



10. LA DURACIÓN DEL PROGRAMA

a. Para alcanzar a las personas que aún no conocen al Señor es conveniente emitir programas breves
y frecuentas antes que programas extensos y espaciados. Una llovizna persistente penetra más en
la tierra que una gran lluvia esporádica.

b. De acuerdo a la duración de los programas son clasificados como:
·Microprogramas: los de 3 a 5 minutos.
·Programas breves: los de 10 a 15 minutos.
·Programas normales: los de 30 minutos.
·Programas extensos: los de 60 minutos o más.

c. Son ideales y efectivos para los propósitos evangelísticos y misioneros los microprogramas de 3 a 5
minutos y los programas breves de 10 a 15 minutos.


11. LA DURACIÓN DE LOS BLOQUES O SEGMENTOS

Llamamos bloques o segmentos al espacio entre pausa y pausa, y la duración de los mismos está
determinada por varios factores:

a. La hora del día en que se emita el programa

  • ·De mañana es preferible que los bloques sean breves: alrededor de 3 minutos, porque la mayoría de las personas están muy activas y tienen poco tiempo para escucharlos o verlos completos si fueran más extensos.
  • ·De tarde se puede extender un poco más la duración de los bloques, digamos alrededor de 5 minutos, ya que la gente se supone que no tiene la dinámica laboral de la mañana y tiene más posibilidad de atender más tiempo.
  • ·Y de noche podrían alcanzar hasta 7 minutos, pues la gente está más libre como para escuchar o ver un bloque más extenso, porque generalmente ya está en su casa y dispone de mayor tiempo para escuchar o ver el bloque completo.

b. La cantidad de voces que participen del programa

  • ·Si se trata de un monólogo en que habla una sola persona, debe ser breve para evitar la monotonía, digamos alrededor de 3 minutos, independientemente de la hora del día.
  • ·Si se desarrolla un diálogo en que hablan dos personas, puede ser un poco más extenso, alrededor de 5 a 7 minutos, independientemente de la hora de emisión del programa.
  • ·Si se trata de la participación de varias personas, puede extenderse un poco más, pero evitar que sobrepase los 10 minutos, independientemente de la hora de emisión.

c. De acuerdo a lo interesante del tema

  • ·Hay temas importantes para los creyentes, pero no para los que no conocen al Señor, por eso deben ser breves.
  • ·Hay temas trascendentes como la salvación, pero no importantes para la mayoría, por eso es preferible que sean breves.
  • ·Hay temas interesantes para la mayoría como la depresión, el estrés, la soledad, etc. que pueden ser más extensos.

d. Es conveniente terminar cada bloque o segmento “sin concluir el tema”
·Haciendo una pregunta y dejando la respuesta pendiente. Debemos decir que dejamos la respuesta
pendiente y no la pregunta pendiente puesto que ya la hemos formulado.
O si estamos compartiendo un relato, cortar en la parte más interesante y decir que lo continuare-
mos en el próximo bloque para que el público quede con el deseo de seguir escuchando o viendo
el programa.

e. Debemos comenzar el próximo bloque o segmento “retomando el tema”
Para que la gente sepa qué tema se está desarrollando, porque muchas personas pudieron haber
sintonizado el programa durante la pausa musical.

f. Al iniciar cada bloque o segmento se puede utilizar una “ráfaga” musical.
Muy breve de apenas 2 o 3 segundos que ayudará a identificar el programa. Se puede utilizar la
cortina musical de la apertura.

g. En programas extensos, es conveniente tener una variedad de bloques.
En programas de 60 minutos, por ejemplo, es una buena estrategia tener una variedad de bloques,
digamos: uno de noticias, otro de decoración, etc. y al final, ineludiblemente un bloque se meditación
en la Palabra de Dios con una perspectiva evangelística.



12. LA PROGRESIÓN DEL PROGRAMA

a. De acuerdo a la duración del programa, también debe ir la progresión del mismo; es decir, a medida
que avance el tiempo debe avanzar también el desarrollo del tema que se esté tratando. De esta
manera evitaremos que nos falte tiempo para la conclusión o termine antes y nos sobre tiempo.

b. Como lograr una buena progresión. Es necesaria una buena planificación: un aspecto del tema en
tal bloque, otro aspecto para tal bloque, etc. No importa que nos sobre o falte un breve tiempo de
un minuto por ejemplo en cada bloque, porque luego se compensará en los siguientes bloques.
El problema es cuando finalmente nos sobran o faltan 5, 8 o 10 minutos.

c. Un plan bosquejado y bien estructurado. Para cada bloque o segmento ayuda mucho para la buena
distribución de los diferentes aspectos del tema que se desarrolla para el adecuado uso del tiempo.
De esa manera al concluir el tiempo asignado al programa también concluiremos el tema sin que nos
falte ni sobre tiempo.



13. LA FRECUENCIA DE EMISIÓN

a. La emisión semanal de una programa, es decir una vez por semana, resulta bastante cómodo
hacerlo, puesto que tendremos suficiente tiempo para la buena elaboración del mismo. Pero tiene
la desventaja que los que no pudieron escuchar o ver ese programa tendrán otra oportunidad recién
a las dos semanas.

b. Otra alternativa es emitir dos o tres veces por semana, por ejemplo: martes y jueves, o lunes,
miércoles y viernes, etc. Esta alternativa demanda más esfuerzo y tiempo para la elaboración del50
programa, pero tiene más posibilidades de ser escuchado o visto.

c. Y otra alternativa es la emisión diaria o de lunes a viernes. Esta frecuencia de emisión por supuesto
demanda más dedicación y esfuerzo, pero son los más efectivos si son breves. Recordemos que en
comunicación “lo breve y frecuente es más efectivo que lo extenso y espaciado”



14. LOS HORARIOS CONVENIENTES

a. Los horarios tradicionales. Tradicionalmente los horarios que la gente escucha más radio es a la
mañana y tarde en la noche. Si los emitimos en horarios de la mañana es aconsejable producir
programas breves y dinámicos, porque la mayoría tiene poco tiempo para seguir un programa más
extenso por razones laborales.

b. Los horarios de la tarde. Estos horarios en cambio nos ofrecen mayores posibilidades de emitir
programas un poco más extensos y menos dinámicos. Esto se debe a que la mayor parte de la
población cumple tareas laborales a la mañana y a la tarde se siente más libre. Por supuesto, esto es
relativo, y no siempre se da esta situación.

c. Los horarios nocturnos, especialmente a altas horas de la noche o a la madrugada, nos ofrecen la
posibilidad de hacer programas extensos y meditativos. Muchas personas, libres de tareas laborales
o que no puede conciliar el sueño están predispuestas a seguir programas esta clase.

d. De acuerdo a la idiosincrasia. Para la televisión se considera que los mejores horarios son los
nocturnos entre semana y a la tarde los fines de semana. Pero debemos tener en cuenta que tanto
para la radio como para la televisión, todas estas sugerencias son relativas porque depende en gran
parte de la idiosincrasia de la sociedad en la que se emite un programa, la cultura de un pueblo, etc.

e. Programas en vivo. Si hacemos programas en vivo, lo mejor es hacer un estudio de la población y
emitir en el horario en que más pueda ser escuchado o visto. Y si grabamos nuestros programas,
cada emisor debiera encargarse de emitirlo en el horario más conveniente.



15. LOS TEMAS MUSICALES A UTILIZAR

a. Un tema controversial. Este ha sido siempre un tema controversial cada vez que he dado seminarios
de comunicación, porque hay muchos criterios al respecto, y cada uno tiene sus argumentos.

b. Mi convicción personal. Es mi convicción personal que los temas que debemos incorporar en las
pausas musicales de nuestros programas con perspectiva evangelística y misionera deben contener
“mensajes cristianos”.

c. Deben ser evangelísticos, ya que la mayoría del repertorio cristiano evangélico actual, es de adora-
ción. Considero que los inconversos no saben nada de adorar a Dios, necesitan primero “nacer de
nuevo” y para eso debiéramos buscar temas que presenten a Cristo como Salvador y Señor.

d. Otro aspecto muy importante. Los mensajes cantados deben tener coherencia con el mensaje51
expuesto para que se complementen mutuamente. Por ejemplo, si hablamos del perdón de Dios,
los temas musicales deberían contener el mismo tema. Si no contamos con los apropiados, sugiero
que se usen buenos temas cristianos instrumentales.

e. Si se desarrolla un tema. Si el programa no es musical y se está desarrollando un tema, cualquiera
sea, la pausa musical debería tener un solo tema musical. Más de una melodía, hace que transcurra
mucho tiempo entre bloque y bloque y que el tema que se está tratando pierda interés y continuidad.

f. Si el programa es musical, en el cual hay mucha música y pocas palabras, se podrían emitir dos
temas seguidos y luego decir algunas palabras, preferentemente que haya coherencia entre lo que
se dice y lo que se escucha en las canciones. Eso permite dar un sentido de coherencia a todo el
programa.

g. La variación de ritmos. Otro aspecto a considerar es la apropiada variación de ritmos dinámicos a
lentos o viceversa y no hacer cambios bruscos, sino ir bajando o subiendo su dinámica progresiva-
mente.

h. Un buen perfil radial. Otro factor a tomar en cuenta para un buen perfil radial son los horarios en
que se emiten los temas musicales. Un perfil tradicional y que muchas emisoras han seguido es el
siguiente:
* De mañana temas rítmicos y dinámicos.
* De tarde temas generalmente menos rítmicos.
* De noche temas suaves, melodiosos, especialmente a altas horas de la noche. En este horario es
muy apropiado temas instrumentales de grandes orquestas.
* Debemos considerar esta clasificación como una sugerencia basada en un criterio tradicional y no
una regla inflexible.


16. EL CIERRE GRABADO

a. Es imprescindible tener grabado en CD para radio o en DVD para televisión el cierre del programa.
El mismo debe ser hecho en un buen estudio de grabación con la mayor calidad de audio e imagen
posible. Y como medida preventiva se debe utilizar una copia del mismo, guardando el original por
si se llegara a dañar la copia. El cierre grabado es necesario para evitar variaciones de un programa
a otro o no verse en serias dificultades en el caso de que quienes cierran el programa estén ausentes
o con dificultades en la voz.

b. En el cierre de un programa se debe utilizar la misma cortina musical de la apertura, ya que esa
melodía es la que identifica al mismo. Debe incluirse alguna frase o expresión que diga que el
programa concluye, aunque parezca innecesario, pero debemos considerar que alguien puede sinto-
nizar la estación de radio o el canal de televisión recién en ese momento. 

Por tal motivo se debe repetir la información que ya se pudo haber dado en la apertura y que son importantes, como:
·El nombre del programa.
·La duración y el contenido del mismo.
·La invitación a escuchar o ver el próximo programa, anunciando el día, la hora y la sintonía radial
o televisiva del mismo.
·El nombre del conductor o de los conductores.
·La invitación a comunicarse con la producción del programa para enviar inquietudes, solicitar algún
ofrecimiento del programa por medio de un e-mail o un número telefónico.
·La invitación a asistir a algún lugar de conferencia, una iglesia, etc. especificando claramente la
dirección, el día y hora de la actividad.
·El auspicio del programa, es decir quien o quienes respaldan o presentaron el mismo.
·Para un programa de media hora con un cierre de 45 a 60 segundos es suficiente.



ESTRUCTURA Y ELABORACIÓN DE MICROPROGRAMAS RADIALES 

1. La cortina musical
a. Es con la que comienza y termina un microprograma sobre la que uno o más locutores presentan el
mismo. En televisión se puede prescindir de locución y reemplazarla por imágenes y palabras
escritas. Esta debe ser preferentemente instrumental para evitar la superposición de mensajes
(hablado, escrito y cantado).

b. Se debe buscar una cortina que tenga el ritmo o velocidad de la o las personas que desarrollarán el
micro. Generalmente los micros son pausados, meditativos, y la cortina tendría que tener esas
características.


2. El locutor presentador
a. Debe ser alguien con una voz diferente al conductor o conductores, y queda muy bien hacer
combinaciones de voces, masculinas y femeninas. La presentación es la primera impresión que tiene
el receptor y se la debe hacer lo mejor posible.

b. Deben hablar bien, con buena dicción, pronunciación y además tener gracia, para que la audiencia
le preste atención. Los conductores del micro deben reunir también estas condiciones, porque es
importante tanto lo que se dice y cómo se dice.


3. Nombre del microprograma
a. Debe ser breve, entendible, que refleje el contenido del microprograma, y no incluir palabras
religiosas que pueden ser contraproducentes para personas que no conocen aún al Señor.

b. Como estrategia, no conviene menciona al comenzar la organización ni la iglesia que lo presenta, y
tampoco el nombre del pastor o expositor. Eso despierta expectativa en el oyente o televidente al no
saber de quién de trata.


4. Mensaje del microprograma
a. Preferentemente no se comienza saludando a la audiencia, sino directamente con el tema que se va
a desarrollar, por la brevedad del tiempo que se dispone.

b. A la gente les encanta escuchar relatos, anécdotas, testimonios de la vida real, con las que muchos
se identificarán. El Señor Jesús enseñaba verdades espirituales a través de relatos (parábolas)

c. El mensaje debe tener una introducción, preferentemente a través de un relato como se dijo en el
inciso anterior. Siempre debe tener un pasaje bíblico breve sobre el que se basa el mensaje, sin
mencionar la cita bíblica y una conclusión motivando a recibir a Cristo como Salvador y Señor.

d. Si el micro es radial es necesario tener un libreto elaborado minuciosamente y practicado hasta
dominar la lectura conversacional, y si fuera televisivo es necesario tener un bosquejo con los puntos
principales, y si fuera posible memorizados, para mirar continuamente a la cámara.


5. El cierre del microprograma
En el cierre de un micro se debe utilizar la misma cortina de la apertura. Se debe incluir alguna
expresión que diga que el micro concluye, porque alguien pudo haber sintonizado recién en ese
momento. 

Por tal motivo se debe dar la siguiente información:
·El nombre del micro.
·El nombre del conductor o de los conductores.
·La organización que presentó o produjo el microprograma.
·La invitación a comunicarse con la producción para enviar inquietudes, solicitar algún ofrecimiento
a través de un e-mail o un número telefónico, o invitación a visitar algún Sitio en Internet.
·La invitación a escuchar o ver el próximo micro, anunciando el día, la hora y la sintonía radial o
televisiva del mismo.
·Para un micro de 3 minutos con un cierre de 30 segundos es suficiente.
·Los microprogramas invariablemente son grabados en su totalidad, para no tener que ir a la radio
o al canal por 3 minutos todos los días.




Módulo 6: El Impacto de Internet y Redes Sociales

(Adaptado y actualizado del Material pdf original)

UNIDAD: La utilización del medio de mayor alcance “Internet”

Introducción: El Planeta Conectado

Estimado estudiante, bienvenido a esta unidad fundamental. Como bien señala el material de base del Pastor Arnoldo Aranda, Internet nació como una idea en 1950, pero hoy se ha convertido en el cumplimiento literal de una plataforma global. En 2006 celebrábamos los mil millones de usuarios; hoy, más de 5.300 millones de personas están conectadas.

Esto nos lleva a recordar las palabras del Señor Jesús:

“Y me serán testigos… hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).

Si utilizamos este medio con propósitos evangelísticos y misioneros, estamos participando en la expansión del Reino en la "nueva plaza pública" de la humanidad.


1. La Evolución del Medio: De la Información a la Comunidad

Antes, navegábamos para buscar algo concreto. Hoy, Internet es un abanico inmenso de posibilidades que genera esperanza y cercanía, pero también confusión y conflicto. Como dice el Pastor Aranda: "Internet es como la vida misma".

  • Relaciones Virtuales: Es un hecho que las relaciones personales físicas han mutado hacia lo virtual. Lejos de ser perjudicial, esto nos da la oportunidad de llevar soluciones bíblicas a problemas que antes eran difíciles de alcanzar.

  • Ejemplo Actual: Así como el Pastor menciona el correo electrónico, hoy tenemos el WhatsApp y las Redes Sociales. Ministerios globales como CVC La Voz o nuestra propia estación Las 99 RC, demuestran que una palabra de aliento puede llegar al celular de una persona en crisis en cuestión de segundos.

2. El Desafío de la Censura

Aunque Internet es difícil de controlar globalmente, existen filtros y restricciones políticas o religiosas en varias naciones. Sin embargo, el mensaje del Evangelio es imparable. Si tenemos la habilidad y los medios técnicos de conectar y editar con sabiduría, la Verdad siempre encontrará una grieta por donde filtrarse.

3. El Alcance: Sin Fronteras

Hoy Internet está en cada hogar y, sobre todo, en cada bolsillo a través de los smartphones. Aquellos 90.000 sitios web de 1996 se han transformado en billones. El Señor nos ha dado la tecnología para que nadie se quede sin escuchar. ¡Debemos captar esta cosmovisión misionera!


GUÍA PRÁCTICA: CÓMO ESCRIBIR PARA EL REINO EN LA WEB

Para que tu mensaje sea efectivo en ebm99 y en tu ministerio, seguí estos consejos basados en la experiencia del Pastor Aranda:

  1. Las conclusiones al principio: En la web, la gente tiene poco tiempo. No esperes al final para dar el mensaje de salvación. Usá un estilo activo e imperativo.

  2. Títulos breves y potentes: Tu título debe describir el artículo en menos de cinco palabras. Pensá en el "link": ¿Qué leería alguien en un buscador para entrar a tu sitio?

  3. El poder del resumen: Escribí un breve resumen al inicio. Ayudará a despejar dudas y a que el lector sepa que lo que va a leer es de bendición.

  4. Bloques y Legibilidad: Leer en pantalla cansa. Dividí tu texto en párrafos cortos (2 o 3 líneas). Usá listas numeradas y titulares.

    • Tip: Si el texto es muy largo, facilita una opción para imprimir o dividilo en varias páginas.

  5. Dar la cara (Integridad): Es necesario incluir tu nombre, foto y ocupación. No es exaltación del ego, es hacerse responsable del mensaje. Es imprescindible incluir un medio de contacto (e-mail o redes) y asumir el compromiso de contestar. La gente espera una respuesta personal de alguien a quien Dios usó para despertarle una inquietud.


4. La Escritura Hipertextual

Estamos en una revolución comparable a la de Gutenberg. Ya no escribimos solo texto, sino hipertexto: una unión de palabras con imágenes, audio de radio, videos y animaciones.

  • Interactividad: El lector ya no sigue una línea recta, sino que salta de un enlace a otro.

  • Profesionalismo: No escribas el primer borrador directamente en el editor web. El texto necesita elaboración. Como dice el Pastor Aranda: "No saber escribir para la web empieza a ser una forma de analfabetismo". Pero todo cristiano con vocación puede convertirse en un exitoso escritor para la web si se propone investigar y aprender.

5. ¿Qué es un Escritor para la Web de Dios?

Ser un escritor web para el Reino no es solo saber usar un teclado o un editor de HTML; es un llamado ministerial. Eres un transmisor de valores eternos en un medio temporal.

A. La Primacía del Contenido Espiritual

Para decir algo en la web, primero hay que haber escuchado a Dios en el secreto.

  • La Comunión como Fuente: No podemos ofrecer "agua viva" si nuestra propia cisterna está seca. El contenido de calidad nace de una vida de oración.

  • El Mensaje sobre el Mensajero: A diferencia del mundo, donde se busca la gloria personal, el escritor de Dios busca que el usuario, al terminar de leer, no diga "qué bien escribe este hombre", sino "qué grande es Dios".

B. "No expongas, conversá": La Teología de la Empatía

En la web, la distancia entre el autor y el lector debe desaparecer.

  • Establecé Empatía: El navegante suele estar solo frente a una pantalla, quizás buscando una respuesta a un dolor o una duda. No le hables "desde un púlpito lejano", hablále como un amigo que camina a su lado.

  • Lenguaje Cercano: Usar palabras complejas solo para parecer sabio aleja a la gente. Usá un lenguaje práctico, útil y lleno de gracia. Como decía el Pastor Aranda: "Seleccioná cuidadosamente las palabras para que el usuario se sienta acompañado desde que entra hasta que sale".

C. "No hagas perder el tiempo": La Mayordomía de la Atención

El tiempo del prójimo es sagrado. La gente en Internet está cansada de buscar y no encontrar, o de caer en sitios que prometen mucho y no dan nada.

  • Eficacia y Rapidez: Facilitá los contenidos de inmediato. Si el usuario tiene que hacer diez clics para encontrar una promesa bíblica, se irá. La claridad es una forma de amor al prójimo.

  • El Factor Sorpresa: Jugá con elementos agradables (una imagen inspiradora, un audio bien editado de la radio, una frase poderosa) que rompan la monotonía y refresquen el espíritu del navegante.

D. La Ecuación Maestra: Web = Forma + Contenido + Objetivos

La comunicación eficaz no ocurre por accidente; se diseña.

  • La Forma (Diseño): Es la "interfaz". Si el texto está amontonado o el fondo molesta la vista, el mensaje se pierde. El diseño gráfico debe servir a la Palabra, no competir con ella.

  • El Contenido (Sustancia): Debe ser teológicamente sólido y estar bien estructurado (títulos, subtítulos, palabras clave).

  • Los Objetivos (Propósito): Antes de escribir una sola línea en tu Blogspot o Google Site, preguntate: ¿Qué quiero que haga el alumno al terminar de leer esto? ¿Que ore? ¿Que se inscriba? ¿Que comparta la página?

  • Sinergia: La comunicación real se logra cuando el texto y la interfaz trabajan juntos en armonía. Una interfaz profesional (como la que estamos armando para la ebm99) le da credibilidad al mensaje sagrado que estás transmitiendo.


🎯 Reflexión para el Estudiante:

"El escritor web de Dios es un arquitecto de puentes: usa la tecnología como ladrillos y el amor de Cristo como cemento para unir la necesidad del hombre con la provisión de Dios."Conclusión Ministerial: Como sembradores de la Palabra, debemos ser como el agricultor que prepara minuciosamente la tierra. Dios da el crecimiento, pero "cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor" (1 Corintios 3:8). Trabajá con todas tus fuerzas, unido a la Vid Verdadera que es Cristo, porque "separados de mí nada pueden hacer" (Juan 15:5).



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